Descubrir Salamanca por primera vez es suficiente para saber que volverás. Esta ciudad Patrimonio de la Humanidad —declarada en 1988— conquista a quien la pisa, ya sea por su imponente patrimonio, su ambiente universitario cargado de energía, su historia literaria o ese hornazo que querrás repetir una y otra vez. Y tú estás a punto de caer rendido a sus pies.
Salamanca despierta la curiosidad del viajero y lo envuelve con su belleza monumental. Aquí se desarrolla la historia de La Celestina, y hoy puedes visitar el mítico huerto donde Calixto y Melibea se enamoran. Un plan perfecto para escapadas románticas, pero también para familias: sus veredas, parques y espacios históricos son ideales para que los niños correteen y descubran cada rincón como un pequeño explorador.
Cuando te instales en uno de nuestros hoteles en Salamanca centro, tendrás a mano todo lo necesario para recorrerla sin prisas. La ciudad presume de dos catedrales —la Vieja y la Nueva— unidas entre sí y coronadas por torres de más de 100 metros que regalan vistas inolvidables. En la fachada de la Catedral Nueva podrás buscar al famoso astronauta, y en la Universidad, la más antigua de España, te espera la célebre rana escondida sobre una calavera. Un reto perfecto para los más pequeños.
Miguel de Unamuno dio clase aquí, aunque lo que realmente disfrutaba eran las tertulias en el Café Novelty, frente a la majestuosa Plaza Mayor. Siéntate, pide un café y contempla este icono del Barroco español. Estás en la joya de la corona de Salamanca. Y esto es solo el principio.








