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El Camp Nou de Barcelona no se ve, se vive. Es cierto que su remodelación sigue en marcha, pero eso no impide que ya se disputen partidos en su césped ni que estén operativas las experiencias que pueden reservarse en cada visita. Hablamos, por ejemplo, de recorrer su museo (situado temporalmente en un espacio de más de 4.000 metros cuadrados junto al estadio) para sumergirte en la historia del club.
Y hablamos también de sumarle actividades que eleven la visita a la categoría de épica: puedes reservar su RoboKeeper Challenge, en el que probarás tu puntería contra el robot portero más rápido del mundo; o su Barça Virtual Dream, para entrar, literalmente, en el universo del equipo blaugrana y probar a convertirte en uno de sus jugadores o descubrir qué hay en sus taquillas. Pregunta, además, por sus tours, que incluyen experiencias como ver el Camp Nou desde el cielo en helicóptero, visitar la ciudad deportiva o vivir un partido desde dentro.

Empezaremos nuestras recomendaciones por el Barça Café (carrer d'Arístides Maillol, 12), donde podrás degustar la propuesta gastronómica elaborada por los hermanos Iglesias mientras la vista se te va a los objetos del equipo que decoran todo el local. Vamos, que será casi como estar en otro museo del Barça.
Si prefieres algo más céntrico, en tu lista de sports bar no debería faltar una visita a My Bar (carrer de Ferran, 8), muy cerca de La Rambla. Se trata de un irish pub que quizá pueda parecerte muy turístico, sí; pero piensa que podrás sumar a la experiencia un dejarte caer por la fuente de Canaletas, donde el Barça celebra sus títulos. Para algo más local y con más historia, te recomendamos La Taverna de Barcelona (Ronda Universitat, 37), una curiosa mezcla que alterna decoración con solera con grandes pantallas y las tapas más clásicas con hamburguesas.

De ver un partido en pantalla a protagonizarlo, pero sin necesidad de dejar atrás el ambiente de un sports bar. Eso es lo que te ofrece L'Ovella Negra Marina (carrer de Zamora, 78), donde uno puede pasar de ver un partido en alguna de sus pantallas gigantes a picarse en una partida de futbolín. Buen ambiente, mucha cerveza artesanal y una carta a base de tapas, bocadillos y hamburguesas. Así que, ya sabes, ve preparando tu juego de muñeca porque aquí no solo se mira, también se juega.
El vínculo de Barcelona con el deporte es innegable y, aunque ya ha pasado mucho tiempo, las Olimpiadas del 92 siguen siendo recordadas con cariño. Prueba de ello es el Museo Olímpico y del Deporte Juan Antonio Samaranch. En este espacio, situado junto al Estadio Olímpico de Montjuïc, uno puede aprender cómo el deporte es una herramienta para la cultura, la educación y la integración. Además, al ser interactivo, permite experimentar. Y aquí viene lo verdaderamente divertido: podrás lanzarte a competir contra Usain Bolt, comparar tus zapatillas con las de grandes jugadores de baloncesto o comprobar cuánto peso puede levantarse en halterofilia.

Si entre tanto fútbol, os apetece un cambio de disciplina deportiva, no se os puede olvidar que en Barcelona se encuentra uno de los circuitos más importantes del país. Situado en Montmeló, a una media hora en coche desde la Ciudad Condal, desplazaros hasta allí no os dará pereza si tenemos en cuenta las actividades que os esperan. Y es que, más allá de las carreras que acoge, el Circuit de Barcelona-Catalunya ofrece visitas guiadas para conocer cómo funcionan sus instalaciones (también los espacios restringidos); la posibilidad de rodar por su pista con tu propia moto o tu coche; practicar el off road en las instalaciones de Rocco’s Ranch, que también se encuentran en el Circuit; o lanzaros a pedalear aprovechando que la pista de Montmeló también está abierta a los ciclistas.
En este caso, bien podríamos preguntarte eso de ‘dinos qué te apetece para tu escapada y nosotros te diremos en qué hotel de Sercotel en Barcelona o sus alrededores alojarte’. Desde el que es puro arte, como el Sercotel Ámister Art Hotel, pasando por el que tiene las mejores vistas de la Sagrada Familia (Sercotel Rosellón) y el que te hará sentirte como un local más de la ciudad (Sercotel Caspe). Ven y acércate a recepción, que te estamos esperando.