Tiraremos de tópicos para contarte, por si no andas con el mood romántico activado, que hay una serie de lugares que son perfectos para crear un clima para dos. Hablamos de ciudades coquetas y recogidas con cascos antiguos en los que manda la piedra, las callecitas son estrechas y, a veces, es posible pasear por ellas sin encontrarse con nadie.
Pensamos en Toledo al caer la noche o en un Oviedo justo después de haber llovido. Haga frío o calor, resultan infalibles los destinos con playa: comprobaréis que caminar junto al agua en San Sebastián, Málaga o Valencia, cogidos de la mano, con el runrún de las olas como banda sonora, es todo lo que necesitáis en la vida. O quizá lo que necesitéis se parece más a hacer kilómetros de carretera para descubrir pueblitos y bodegas en la Ribera del Duero o a sumergiros, a golpe de senderismo, en la naturaleza de Irati.