Lo que nos gusta de la Semana Santa en Bilbao es que, frente a la solemnidad y el ambiente de gravedad que lo inunda todo sin discusión en otras ciudades, en esta, se deja un margen para que quienes quieran encontrar, aunque sea solo por un rato, algo alternativo, puedan hacerlo. Un ofrecer opciones para todos los gustos.
Así, no faltan las procesiones. Para nada. Son un total de 14 las que entre el Viernes de Dolores y el Domingo de Resurrección recorren el Casco Viejo. Y qué manera de hacerlo. La aparición de los enormes Pasos suele hacer enmudecer a los asistentes y la solemnidad lo empapa todo. Ya sea en una procesión como la del Nazareno, donde los asistentes le dedican saetas; de madrugada, en otra como la del Silencio, en la que el ruido está proscrito; o durante la del Borriquito en la que las palmas del Domingo De Ramos están muy presentes. Nuestra recomendación es que cuando llegues a Bilbao, te acerques a la Oficina de Turismo y preguntes por cuáles son las mejores calles y plazas para coger buen sitio y ver aquellas en las que estéis interesados. También que vayas reservando ya en alguno de los hoteles que Sercotel tiene en Bilbao. De puro céntricos, tendrás cualquier procesión a mano.
Y si, entre paso y paso, te apetece cambiar de ambiente, este año vuelve a celebrarse el Bilbao Basque Fest. Catas, talleres gastronómicos, exhibiciones de deportes tradicionales, verbenas, rutas teatralizadas… Este festival, que se desarrollará entre el 17 y el 21 de abril, ha preparado un programa con actividades para públicos de todas las edades y todos los gustos.