Santander sigue conservando la clase de una época en la que fue ciudad de veraneo de la aristocracia y la realeza. Se ve en sus edificios y se siente en muchos de sus espacios. Lo percibirás cuando pasees por su imprescindible Península de la Magdalena, con su palacio; o cuando te sientes a disfrutar de unas rabas o de sus tortillas rellenas de mil y un ingredientes en las terrazas de la calle Castelar. Santander en verano es lo que necesitas si buscas unas vacaciones con estilo y alternativas para todos los gustos. ¿No nos crees? Te lo demostramos.
Contáctanos por teléfono
Servicio disponible las 24 horas del día, los 365 días del año.


