En una escapada a Logroño uno sabe que va a brindar con vino. Que sus días transcurrirán entre bodegas, aprendiendo sobre el trabajo que hay detrás de cada botella. También que, cuando a uno le apetezcan otras opciones, le espera una ciudad de ritmo relajado, de disfrute fácil y de lugares que bien valen tu atención. Te gustará pasear por la Calle Portales, encontrarte con su Concatedral de Santa María de La Redonda, dejarte caer por el Mercado de San Blas y, por supuesto, recorrer de bar en bar, su calle Laurel. Muy cerca, se encuentran nuestros Sercotel Portales y Sercotel Calle Mayor y sabemos que reúnen todo lo que buscas en un alojamiento.