A una escapada a Chipiona, en la costa gaditana, le pedimos un amanecer con vistas al Atlántico. Despertarse con el arrullo de las olas y no tener ni que levantarse de la cama para contemplar su vaivén. Y sí, eso es lo que ocurre cuando uno se aloja en nuestro Sercotel Cruz del Mar.
El nombre de nuestro hotel tampoco es casual. Queremos ser tu puerta de entrada a la ciudad, igual que La Cruz del Mar, uno de sus puntos más visitados, lo era en su día. A esta cruz la encontrarás a unos pasos del Sercotel Cruz del Mar. Se sitúa en una especie de balconada del paseo Cruz del Mar sobre la playa y lleva ahí desde hace siglos (con las modificaciones pertinentes para su conservación). Antes se llamaba Puerta del Mar porque era desde este punto desde donde salían y por donde entraban los productos con los que comerciaba Chipiona. Y si hay una cruz es porque en otro tiempo era costumbre colocar este símbolo en las entradas y salidas de los pueblos.
A su lado, verás el castillo de Chipiona. Se cree que fue construido en el siglo XV, aunque vivió intervenciones posteriores, y después de haber sido hogar del párroco, cárcel, hotel o cuartel de la Guardia Civil, hoy es Bien de Interés Cultural y acoge el Centro de Interpretación ‘Cádiz y el Nuevo Mundo’.
Cuando hayas terminado, baja, pisa la arena de la playa Cruz del Mar y disponte a disfrutar de unas horas de ‘dolce far niente’. Vuelta y vuelta bajo el sol, únicamente interrumpidas para remojarse a golpe de chapuzón. Mar adentro, te llamarán la atención unas hileras de rocas. Son los corrales de Chipiona. Podríamos definirlos como unas trampas gigantes para pescar que se sirven de las mareas y que, procedentes de la época árabe o romana, siguen usándose en la actualidad.
Es probable que, en este punto, el cuerpo te esté pidiendo alimento. En Chipiona, manda el mar. Corvinas, sargos, chovas, chocos, langostinos… que encontrarás preparados a la plancha, en guisos marineros, fritos o aliñados. Imprescindibles son sus papas con choco, la raya en pimentón, las tortillitas de camarones o las ortiguillas fritas.
Después, callejea por la ciudad. Con rumbo fijo. Hacia el monumento a Rocío Jurado. Nacida en Chipiona y nombrada hija predilecta de la ciudad, la artista vuelve a estar de actualidad porque se cumplen 20 años de su muerte y por el estreno de un documental y una serie sobre su figura. Su vida, además de en el monumento, puede recordarse en distintos puntos del municipio como el mausoleo.
Querrás más playa. Lo sabemos. Esta vez, extenderás la toalla en la playa de Regla, a los pies del faro de Chipiona. Es el más alto de España, una mole de piedra de 69 metros que difícilmente te cansarás de contemplar.
Y cuando sientas, si es que eso es posible, que ya no te apetece salitre en la piel, vuelve al hotel y sube a nuestro rooftop. Allí, te espera la piscina del Sercotel Cruz del Mar. Y si este día lo has empezado viendo amanecer, espera a disfrutar del espectáculo del atardecer desde aquí.

