Hay una plaza, la de las Pasiegas, situada justo a los pies de la Catedral de Granada. Las vistas son privilegiadas, la tranquilidad a primera hora se agradece y tomarla como punto de partida para recorrer el centro histórico siempre es un acierto. La fachada principal de la Catedral se erige ante ti como una promesa de lo que vendrá después: una construcción grandiosa, dotada de armonía, en la que destaca su Capilla Mayor y una luz blanca que lo baña todo y crea bonitos juegos con los colores.
Cerca espera la Capilla Real, un auténtico baño de historia y el lugar en el que están enterrados Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, los Reyes Católicos; su hija Juana I; el marido de esta, Felipe I; y el príncipe Miguel.
No dejes de visitar tampoco la Madraza, un edificio histórico fundado en 1349 por el sultán Yusuf I como centro de estudios superiores en el que se enseñaban disciplinas como teología, jurisprudencia, medicina y matemáticas. Hoy sigue vinculada al conocimiento: es la sede principal de La Madraza. Centro de Cultura Contemporánea de la Universidad de Granada, con exposiciones y actividades culturales.
Y antes de dirigir tus pasos hacia Plaza Nueva, no olvides adentrarte por la estrecha calle Alcaicería, hogar de numerosas tiendas de recuerdos y artesanía que evocan lo que en su día fue el gran bazar y mercado de la seda nazarí.