Se las conoce también como Festes de Gràcia y si este barrio es de hacer mucha vida en sus calles, durante su semana grande, todavía más. Son famosas, estas calles y sus plazas, por la decoración que visten durante esos días. Colorida, espectacular y con temáticas que no se desvelan hasta el último momento para dejar a quien las visita con la boca bien abierta. No es para menos, hay mucho trabajo detrás: los vecinos lo planifican durante todo el año para que cuando te adentres en sus dominios tengas la sensación de estar en otro mundo.
Se hace un concurso, por supuesto. También de balcones, portales y tiendas decoradas. Pero antes de eso, todo comienza con el pregón. Se celebra el 14 de agosto en la Plaça de la Vila y este año correrá a cargo del periodista Vicenç Sanclemente. Será él quien pronuncie aquello de “Visca Gràcia i visca la festa major”. Después, se abre la veda para una celebración que tiene en cuenta a todos los públicos.
Habrá torneos de dominó, de tenis de mesa o de ajedrez. No faltará la tradición en actos como el Cercavila de Festa Major, un pasacalle en el que las agrupaciones populares muestran bailes típicos; los castellers y el paseo de los gigantones Torradet y Gresca. El correfoc también tendrá su momento y los más pequeños y jóvenes pondrán a prueba su ingenio en las pruebas de la yincana popular. Deja hueco también para los bailes en la verbena y, claro está, para maravillarte con las comidas vecinales que toman, con sus sillas y mesas, las calles de su barrio.