El triángulo que forman La Latina, Lavapiés y Embajadores se convierte en el epicentro de las verbenas de agosto de Madrid. Barrios castizos donde los haya, la celebración empezará a coger ritmo en la zona del Rastro y Embajadores para disfrutar de San Cayetano. Las plazas de Cascorro y General Vara de Rey, la Ribera de Curtidores y la calle del Oso son los puntos que más actividades suelen concentrar.
Cuando le toque el turno a San Lorenzo, solo tendréis que moveros un poquito, hasta Lavapiés, donde lugares como la plaza de Arturo Barea son un no parar de opciones para disfrutar. Y para cuando llegue La Paloma, os dejaréis caer por La Latina, especialmente por la plaza de la Paja y los jardines de las Vistillas.
No tiene pérdida. Sabrás donde ir guiándote por los mantones de manila y las banderolas de colores que saldrán a decorar las calles. Suspendidos sobre ellas, de fachada a fachada. Y a sus pies: todo lo que necesitas para ser feliz durante una verbena.
A saber: cuentacuentos, pinta caras y talleres de manualidades, para los más pequeños; bailes populares y actuaciones castizas, para los más tradicionales; charanga y limonada, para los que siempre quieren que el ánimo esté alto; campeonatos de mus, parchís y dominó, para quienes llevan la competitividad en la sangre; y hasta concurso de mantones, para quienes quieran lucir sus mejores galas.
Y sí, hay conciertos con propuestas que van desde lo familiar hasta lo bien castizo, pasando por rock, pop, indie o electrónica. Para que cualquiera encuentre el ritmo que no le haga parar de bailar.