Vitoria-Gasteiz suele pasar más desapercibida ante la atracción que generan Bilbao y San Sebastián. Sin embargo, quienes la visitan descubren una ciudad histórica, tranquila y rodeada de naturaleza.
Comienza recorriendo su Casco Medieval, reconocible por su trazado en forma de almendra, y descubre los palacios y edificios históricos que se esconden entre sus calles. Una de las visitas más interesantes es la Catedral de Santa María, que puede recorrerse mediante visitas guiadas desde la cripta hasta el triforio y el paso de ronda.
El templo mantiene, además, una estrecha relación con Ken Follett. La catedral no inspiró al escritor para crear Los pilares de la Tierra, como se afirma en ocasiones: el autor la conoció años después y reconoció su influencia y la documentación recibida durante la elaboración de Un mundo sin fin, continuación de aquella novela.
Para terminar el viaje, adéntrate en el Anillo Verde de Vitoria-Gasteiz, una red de parques periurbanos conectados mediante itinerarios para caminar y montar en bicicleta. Es un plan especialmente recomendable para familias, con espacios como los humedales de Salburua y su centro de interpretación, Ataria.
También puedes recorrerlo con tu perro, pero recuerda que en los espacios naturales debe ir atado, salvo en las zonas de esparcimiento específicamente habilitadas.