Sevilla es de disfrutarse en sus placitas, a ratos silenciosas y a ratos cuajadas de terrazas y movimiento, y de descubrirse en sus calles, estrechas, de paredes de un blanco impoluto y con el aroma siempre presente del azahar. Esta ciudad no se visita. Esta ciudad se vive, pero eso ya te lo explicaremos cuando llegues a alguno de nuestros hoteles en Sevilla. Nos encontrarás en el centro (y también muy cerca del Real) junto a los imprescindibles de cualquier viaje y con un buen puñado de recomendaciones para que te empapes de nuestras tradiciones.







