Entre Valencia y Castellón, proponemos una selección de restaurantes que son sinónimo de paellas y arroces de calidad.
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Entre Valencia y Castellón, proponemos una selección de restaurantes que son sinónimo de paellas y arroces de calidad.
En Valencia, querremos comer paella, paella valenciana. No entraremos, a riesgo de equivocarnos, a sentar cátedra sobre cómo debe prepararse este plato, pero sí a contarte dónde probar algunas de las mejores.
En El Palmar, en el corazón de La Albufera, se encuentra la Arrocería Maribel. Su propuesta combina la cocina valenciana tradicional con una mirada contemporánea, aunque su paella sigue mereciendo una excursión. Y, ya que estás, no te vayas sin probar su all i pebre. Antes o después del banquete, aprovecha para disfrutar de un paseo en barca por la laguna o para perderte entre los arrozales.
En la Malvarrosa, todavía hay restaurantes donde preparan la paella de manera tradicional. Y con calidad. Casa Carmela lleva haciéndolo desde 1922, trabaja con productos de proximidad y la presenta con una fina capa de arroz en una paella con su correspondiente cuchara de madera, para que cada uno se sirva lo que le toca. Después, una siesta en la arena o un paseo hasta el Museo del Arroz, en el Cabanyal, para aprenderlo todo sobre este cereal.
Festines así requieren de un lugar para reposarlos que esté a la altura, donde se hagan las cosas pensando en el huésped, se respeten las formas de hospitalidad tradicionales que tan bien funcionan en su cuidado, pero se incorporen novedades para elevar su estancia al nivel de experiencia. Suena bien, ¿verdad? En el Sercotel Sorolla Palace y en el Sercotel Valencia Ruzafa son de ponerlo en práctica.
Ya nos avisó Manolo García, al frente de El Último de la Fila, cuando cantaba aquello de “Llévame al cine, amor, y a comer un arrocito a Castelló” y no le hicimos mucho caso, porque se sigue hablando mucho de la paella valenciana y algo menos del arroz de Castellón. Y eso que, entre el arroz al horno, la paella de cullera i mosca, el arroz con langostinos y alcachofas… tienen un buen repertorio que descubrir en sus restaurantes. Nosotros nos quedamos con estos dos.
Situado en Castellón de la Plana, este restaurante abrió sus puertas en 1987, así que, cuando hablan de que lo suyo es tradición culinaria, hablan con propiedad. Su propuesta es la de una cocina mediterránea elaborada a base de producto local y en la que, por supuesto, no faltan los arroces. Sus arroces son siempre una buena elección. De postre, sal a pasear por la ciudad y, en tu periplo, busca la Concatedral, el Fadrí o sorpréndete con el edificio de Correos y Telégrafos.
Para probar el arrocito de Castellón que preparan en Casa Lola hay que dirigirse al Grau, el distrito marítimo, a unos 4 kilómetros de la ciudad. Cocinan otras muchas variedades, pero es que en 2022 ganaron el III Concurso Internacional “Arrocito de Castelló”. Cuando des por concluida la sobremesa, piérdete por su puerto pesquero. Quizá prefieras coger alguno de los barcos que te llevan de excursión por la costa o, directamente, ir a probarla bañándote en sus playas.
Difícil decisión, si tenemos en cuenta que tanto en el Sercotel Plana Parc, el Sercotel Hotel Plana Suites como en el Sercotel Plana Onda cuidan ese tipo de detalles que hacen que te sientas como en casa. Aquí, te saludan por tu nombre, se acuerdan de cómo tomas el café en el desayuno o te chivan en qué plaza del parking te costará menos aparcar.