Hay ciudades que parecen hechas para la música en directo. Barcelona es una de ellas. Su mezcla de arquitectura, barrios con personalidad y una agenda cultural siempre activa la convierten en un escenario perfecto para disfrutar del Festival Internacional de Jazz de Barcelona.
Durante varias semanas, el jazz llena la ciudad con conciertos repartidos por algunas de sus salas más emblemáticas. Una cita para quienes disfrutan de un género marcado por la improvisación y los solos que cambian en cada interpretación.



