Sitges es una joya de la costa catalana, a tan solo 40 kilómetros de Barcelona, que enamora desde el primer momento. Conducir por las curvas del Garraf, bajar la ventanilla y sentir la brisa del Mediterráneo es solo el principio de una experiencia única. Mientras avanzas, los acantilados escarpados se mezclan con el azul infinito del mar, invitándote a explorar cada rincón de esta localidad de ensueño.
Su casco antiguo, blanco y casi impoluto, refleja su pasado como antiguo pueblo de pescadores, pero Sitges también sabe vestirse de color gracias al Modernismo. El museo Cau Ferrat, antigua casa y taller del pintor Santiago Rusiñol, guarda obras de grandes maestros como El Greco, Zuloaga y Picasso. Para conocer aún más sobre la historia artística de la ciudad, el Museo de Maricel ofrece colecciones que abarcan desde el siglo X hasta el XX.
La arquitectura de Sitges también merece un aplauso: la torre de Sant Miquel, el puente que comunica con el Palacio de Maricel y sus salones modernistas te ofrecen vistas impresionantes del Mediterráneo. Tras un día de descubrimientos, llega el momento de hacer check-in en nuestros hoteles en Sitges (Barcelona), dejar las maletas y dejar que nuestro equipo te cuente todo lo que aún queda por ver y vivir.







